A pesar de que la flora vuelve a nacer, el color negro no quiere marcharse de Sierra de Gata. Ahora es turno para el pantano de Rivera de Gata que, tras las últimas lluvias torrenciales, aloja restos del incendio en sus bordes más cercanos a la rivera. Restos de maderas y cenizas semejan chapapote flotante a las orillas del embalse y amenazan con acercarse a la toma de la Estación de Tratamiento de Rivera de Gata y afectar a la calidad del agua que abastece a seis municipios, entre ellos Moraleja, Coria y Vegaviana.

“De momento no es un problema, pero hay que ponerse en el después”, explica el alcalde de Vegaviana y miembro de la comunidad de regantes del Rivera de Gata, Juan Caro. La contaminación se localiza en la entrada del embalse, justo en la parte por la que entra la rivera, y dista de la toma flotante de la depuradora, justo al lado del muro del pantano, “unos tres o cuatro kilómetros”. Aclara que esta contaminación es una película protectora por encima del agua y que el fondo no está afectado.

Caro afirma que “podría llegar a la toma, pero es poco probable”. Así se lo han comunicado desde la propia estación de tratamiento de agua potable, que asegura que todo depende de cómo y cuánto llueva. El alcalde argumenta que el hecho de que la cantidad de lluvia crezca incrementaría los niveles del pantano y esto haría que fuese aún más difícil llegar a la válvula, pero insiste en que tiene que llover de forma suave y continúa, “como la que ha caído, que ha sido bien caída”.

Según indica, la lluvia favorece el crecimiento de una hierba que ya está renaciendo en el campo, y que una vez alcance los cinco centímetros y adquiera una corpulencia frondosa y resistente, contribuirá a retener los restos de cenizas para que las lluvias no los arrastren. “Tiene que seguir lloviendo para que se empape la tierra y lo quemado se aplaste”.

Llamamiento a la Junta

El pasado miércoles, 7 de octubre, la Mancomunidad de Sierra de Gata se reunió en asamblea y dictaminó poner esta situación en conocimiento del Ejecutivo regional. Acordaron que redactarían un escrito firmado por presidente y secretario que recogiese la situación del embalse para que sea analizada por técnicos expertos de la Junta.

“Queremos que estudien posibles soluciones por si el agua llega hasta la captación, como la instalación de boyas con balsas flotantes para que este chapapote no se espacie”, apunta Caro, quien “supone” que este documento ya debe encontrarse en manos de la Administración.

Populares de visita en la zona

Un llamamiento a la Junta de Extremadura que también hacen los populares tras una visita de una delegación del PP extremeño encabezada por el secretario provincial de Cáceres, Diego Sánchez Duque, y el portavoz del Grupo Popular de la Diputación cacereña, Alfredo Aguilera.

Tras comprobar las consecuencias que aún sufren las zonas afectadas por el incendio, Aguilera insta al Ejecutivo regional a tomar medidas que garanticen la salud pública de los 22.000 extremeños de la comarca de Gata así como la limpieza “urgente” de ríos, piscinas, embalses y cauces.

En esta línea, Caro señala que nadie está retirando el lodo del embalse y que “si entrase más sí habría que recogerlo”. De momento, según comenta, las labores de trabajo se están reduciendo a la construcción de diques de contención y laderas en distintos terrenos para evitar posibles arrastres de tierra.

Sin embargo el embalse es propiedad y competencia de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que depende del Gobierno del PP de Mariano Rajoy, subrayan la Junta y Miguel García, alcalde de Gata. «La Junta en su pantano de La Cervigona ha puesto barreras flotantes, la Confederación en el de Rivera de Gata todavía no lo ha hecho».

 

Fuente: eldiario.es Extremadura
http://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/torrenciales-podrian-potable-Rivera-Gata_0_439556278.html